¿Te encuentras en un atolladero?
¿Tu guión hace aguas y se va a pique más rápido que el Titánic?
¿No logra interesar?
¿Se parece sospechosamente al resto de guiones que has visto?
¿Los demás te dicen sí, no está mal, cuando la respuesta que esperabas era es alucinante!!!!?
No sufras más. Aquí llega el doctor. Arreglo guiones de largometraje, series, cortos, serieweb, sitcom, cómic, radionovelas...
Ponte en contacto conmigo y te ayudaré.
¿Qué ofrezco?
- Un análisis exhaustivo de tu guión: estructura, arco del personaje, tramas, diálogos, ritmo, clímax, dinámica interna, presentación de protagonista, exposición de tramas...
- Síntomas: por dónde hace aguas, qué elemento está desequilibrando al resto, qué no está funcionando como debiese.
- Diagnóstico: consejos sobre cómo mejorar al paciente, qué reforzar, qué organizar de otra manera, qué quitar, qué añadir.
¿Hay diferentes niveles de análisis?
Puedes pedir un análisis sencillo, un consejo o dos. Son gratis. Si después consideras que estoy en buen camino, que has descubierto que tenías más problemas de los que creías tener, que soy un buen doctor, tendremos que sacar el bisturí y plantearnos entrar en quirófano:
- Un rasguño. Tu problema ha sido fácil de arreglar. No lleva mucho tiempo y pronto podré atender a otros pacientes.
- Un lifting. Quitar un poquito de lo que sobra por aquí y por allá, dar un aire más actual. Un lavado de cara para rejuvenecer el cuerpo y la cara a lo Linda Seger: convertir un buen guión en un guión excelente.
- Hueso roto. Duele y parece que es el fin del mundo, pero con un tratamiento adecuado pronto estarás bien. Un elemento crucial, molesto o importante que había que enderezar.
- Triple Bypass. Aquí tenemos que ponernos manos a la obra con toda nuestra artillería. Muchos cambios: de género, de ambiente, de época; tramas secundarias que hay que replantear, personajes que pulir, chistes sin gracia, ritmo desigual...
- El Ébola. No hay mucho que hacer. El paciente presenta demasiados fallos. Demasiado obvio, sin sorpresas, no hay evolución, se presenta como una copia de otra cosa...Como decía Hitchcock: un bebé que nació muerto. En este caso, dejaremos que el paciente se reúna con su creador, o mejor dicho, en la papelera. Aunque, seamos sinceros, hasta Hithcock se equivoca.
Si tu criatura está enferma, escríbeme y hablamos.
arregladorguiones@hotmail.com